Mostrando entradas con la etiqueta Investigación. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Investigación. Mostrar todas las entradas

lunes, 2 de julio de 2012

Hábitos de investigación y de trabajo en CCSS y humanidades





© Los estudios se han elaborado, generalmente, entre docentes y no entre estudiantes, y se han enfocado más a los científicos© En segundo lugar los científicos sociales y en tercero a los humanistas.

© Trabajan de forma individual. Sin tienen contactos frecuentes entre colegas y esporádicas entrevistas con otros especialistas. Podemos hablar todavía de tradición oral 'científica'?

© No delegan las búsquedas bibliográficas.© Utilizan los bibliotecarios únicamente para el SOD (afirman los americanos)

© Usan libros y material retrospectivo. Inevitable, ¿verdad?

© [Quizá aún no] se encuentra totalmente automatiza (el fondo, se entiende). El patrimonio, siempre el patrimonio. No se acaba nunca?

© Confían en las bibliotecas, pero no hay ninguna relación de "dependencia". Nos lo contrario. Hablamos de algunas pruebas constatables ....

© Prefieren un uso exhaustivo de la biblioteca más cercana que el acceso a catálogos de otros centros.

© Consideran las bibliografías en línea difíciles de usar y costosas.© Hacen un uso frecuente de la búsqueda por palabra clave (casi excesivo). No es exclusivo de las humanidades, pero si masivo. No es frecuentes el uso de alertas informativas, ATOM o RSS.

© Fuerte desconocimiento de los recursos bibliográficos existentes en el mercado y en las bibliotecas cercanas. El ámbito de conocimiento es suscribe en su momento de una investigación puntual.

© Por el carácter multidimensional de las humanidades, la estructura no-Iinial del hipertexto es la más adecuada para la información humanística, no así la búsqueda en lógica Booleana.

© [Quizá porque los conceptos mentales y el vocabulario de los humanistas no tienen la misma claridad lógica de los científicos o para que los juicios filosóficos y estéticos y la metodología de la investigación humanística a parte de ser individualista y personal confía en la serendipia y el "CHISMORREO INFORMATICO "].

© Dependencia de los nombres propios, títulos y geográficos que se intensificará con la automatización.

© El diseño y acceso a los sistemas de índices y de recursos electrónicos

Verdadero o falso?

Todas estas observaciones que se hacen a continuación pretenden abrir un debate sobre nuestra tarea dentro del contexto de las ciencias humanas y no son, ni muchos más, ninguna aportación seria al estudio de la biblioteconomía y la documentación en este campo concreto:



Documentación, Humanidades y Ciencias Sociales?: 
Hay conflicto?




Es muy probable que leyendo ese texto de Borges con el que empezábamos este curso más de uno o quizás todos vosotros hayáis pensado que en Borges alguna vez se había paseado por alguna de nuestras bibliotecas (aquellas que trabajan con todas las materias que intengren en nuestro ámbito cultural, las Humanidades). Es posible. De alguna manera, este "deber" intrínseco PATRIMONIAL que arrastran estas bibliotecas generan en el profesional que trabaja un sentimiento de desmesura informativa, por decirlo de alguna manera, como si nunca se acabaran como si fueran la parte más grande de la memoria histórica (en cualquier soporte) de la humanidad. Y de hecho es así. Esto es un lujo, pero conlleva algunos problemas ligados con el espacio, la creación de nuevos soportes de almacenamiento, de actualización de un fondo que se actualiza constantemente desde el inicio de la escritura (nuestros libros no sustituyen a los publicados anteriormente), etc.Curiosamente estamos obligados por mucho tiempo en ser bibliotecas HÍBRIDAS, es decir: está claro que hemos dado el salto a las nuevas tecnologías, pero nadie se atrevería a sustituir radicalmente el papel por otro soporte. Es imposible.Permítanos otro comentario que seguramente todos constatamos: en esta sociedad moderna en la que vivimos hay un evidente conflicto entre la tecnología y las ciencias puras y exactas por un lado y las humanidades por otro. El conflicto es más evidente cuando se habla de dinero hasta el punto que no pocas personas en ambiente intelectual (no de Letras precisamente) consideran las Humanidades globalmente como un LUJO. Y de hecho aseguraría que este conflicto se vive claramente en nuestras universidades y por extensión a los bibliotecarios que trabajamos en este ámbito concreto.Y a pesar de todo ello el proceso globalizador se ha extendido también entre nosotros abocándonos también a la supuesta revolución tecnológica (mucho más lenta entre nosotros, mediterráneos, que entre el anglosajones y entre los que trabajamos con las humanidades en comparación con los que trabajan con otras ciencias y por su servicio tienen incluso la opción de obtener beneficios por servicios tradicionales como LAS ALERTAS INFORMATIVAS o el SOD.




Si la información es poder, las bibliotecas humanísticas y de CCSS cargan ellas solas con los 80% de todo ese poder. Pero es necesario que no olvide una cosa: también para nosotros la información es un medio no el fin en sí mismo. Toda la revolución tecnológica de los últimos 20 años nos ha llevado muchísimo beneficios y quizás el primero de todos, el más elemental: podemos mostrar la capacidad informativa de nuestros fondos, diversos y riquísimos, todo aquel que quiera consultar nuestro catálogo. Se generan nuevos recursos para apoyar la investigación: ¿los tenemos?, Pero muy especialmente: ¿los conocemos?. Es demasiado fácil acabar creyendo que el gran número de monografías que forman el patrimonio de todas nuestras bibliotecas EXCUSA el conocimiento de otros recursos que completarían la capacidad de COMUNICACIÓN de la biblioteca con los usuarios. Y quien tiene que evaluar, seleccionar, conocer y difundir estos recursos es el profesional que trabaja en estos centros: somos nosotros. De alguna manera el documentalista debe estar siempre por encima del investigador en cuanto a los recursos referencial y / o documentales (tanto si lo tenemos como si no los tenemos). Pero eso requiere muchas habilidades que yo resumiría en una: LA CURIOSIDAD.



"Por lo tanto, Quienes de una u otra forma estamos involucrados en los Servicios de información debemos plantearnos una serie de cuestiones en torno al uso de las Fuentes de información electrónica como respaldo a la investigación; pues si bien se cierto, como lo plantea Ramiro Lafuente, que las facilidad brindadas por las nuevas tecnologías de la información y telecomunicaciones para la reproducción y difusión de documentos aceleran a la circulacion de éstos, y contribuyen a crear una infraestructura de publicación paralela a la de la industria editorial, dando lugar a la construcción de esquemas de comercialización de tecnologías y conocimientos, bajo la idea global de venta de información, fenómeno que diversos autores califican como industria de la información ".



Mucha razón tiene la autora de este párrafo, pero también es verdad que el uso de fuentes electrónicas se ha generalizado de tal manera que si no hace muchos años nos teníamos que quejar de la falta de recursos específicos para nuestras especialidades o para las Humanidades y las ciencias sociales en general, hoy en día el problema es cómo debemos hacerlo para dar NOSOTROS TAMBIÉN este salto cualitativo a los recursos de información (sobre todo textos electrónicos y bases de datos bibliográficas) sin tener que excusarse continuamente la necesidad real de estos recursos. ¿Podemos generar algun recursos para mejorar nuestra aportación a el gran mundo de la documentación?: fondos locales univesitarios, bibliografia local y/o nacional, bibliografías de estudios particulares sobre algún aspecto concreto de la cultura salvadoreña, etc. Bueno es pensarlo.


No olvide lo que a título personal comentaba hace un rato: si las humanidades y las CCSS pueden ser un lujo para muchos, los recursos documentales pueden ser ya un capricho bibliográfico que a menudo no se puede ni siquiera defender argumentando necesidades de investigación (no de docencia , claro). Pero debemos argumentarlo.