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lunes, 2 de julio de 2012

Algunas reflexiones sobre las humanidades y las ciencias sociales

Veamos,



© Con la literatura especializada en la mano (sobre bases de datos en línea, por ejemplo) se observa relativamente poca atención por parte de los humanistas y una cierta desconfianza a la tecnología

© Estos dos factores han motivado falta de financiación al desarrollo de información automatizada en las humanidades y un cierto 'voluntarismo' especialmente en cuanto al hecho patrimonial diferencial.

© 1966: se publica la revista Computers and the Humanities con el objetivo de: "dar a conocer las acciones que tienen lugar en el campo de la informática y las disciplinas humanísticas.

© Los humanistas han utilizado su PC para: a) analizar las estructuras de las frases; b) crear concordancias; c) enseñar lenguas extranjeras; d) como "pescadores" de palabras; e) para editar, pero no para la búsqueda de información, todo desconociendo en general sus beneficios potenciales. Son ejemplos ilustrativos.

© Publican generalmente sus resultados en forma de libro. La apuesta por el Open Access es todavía muy escasa.© No presentan un aspecto homogéneo, en absoluto. Justamente lo contrario

© Su desarrollo y evolución han condicionado de manera poderosa su método científico, su terminología y los instrumentos de observación y la interpretación de los resultados que presentan los investigadores de estos ámbitos del conocimiento. Palabras clave: Sependípia, lucecitas ...

© No identifican, en general, el concepto de la información como un producto. Esto, por suerte, cambia.

© Falta de difusión de las humanidades hispanas en índice y resúmenes (abstracts) a nivel internacional, desconocimiento del acceso ya sea vía internet, CD-ROM, etc.


© El WWW (World Wide Web) ha facilitado las posibilidades de unir gráfico, imágenes, texto y música, unido a la disponibilidad de un número creciente de motores de búsqueda que han hecho posible "subir" y localizar información en el ciberespacio. Casi todo es rastreable.

© Es escasa la presencia a nivel nacional de fuentes automatizadas anchas, por ejemplos: corpus literarios

© A menudo estos mismos recursos cuando existen tienen niveles muy criticables (en comparación al papel, quiero decir)

© Existe una excesiva dependencia de bases de datos internacionales, especialmente de los Estados Unidos. Esto conlleva una cierta uniformización de las humanidades. De todo injusto y contraproducente

© Falta de implementación de una política de información y documentación científica que apoye la creación de bases de datos nacionales o mejor aún, que garanticen su continuidad

© Esta situación se ve en el rechazo de solicitudes hechas por nuestras bibliotecas a algunos ajustes concretos. De nuevo somos las bibliotecas las punteras

© Los sistemas de evaluación nacionales a docentes e investigadores no parecen demasiado conscientes de este problema. Porque no entienden que no exista un impacto real de las humanidades? Quizás no entienden aunque son del todo diferentes a la química?

© En las humanidades lo obsoleto existe en un bajo o nulo grado, ya que son ciencias que avanzan por acumulación de conocimientos más que por eliminación de los mismos.

© La terminología está menos formalizada y controlada que en el campo de las ciencias experimentales.

© Las opiniones en relación a las características de las disciplinas humanísticas son:© El arte y la religión son expresiones creativas y simbólicas.

© El arte tiene una gran cantidad de términos.

© En la religión tiene más éxito el lenguaje natural.

© La historia y la filosofía "quieren" un análisis intelectual y expresión literaria.

© La filosofía y la religión usan términos comunes como epistemología, experiencia religiosa.© La música, el arte, la literatura usan términos propios como nombres de personas, obras. Se requiere mayor control de las autoridades.

© La historia tiene un vocabulario impreciso en la clasificación de períodos: medieval, siglo XIX, 1871-1925, moderno, contemporáneo. Tiene más éxito el lenguaje natural. Humanidades y lenguaje natural van cogiditos de la mano, nos guste o no y por mucho que los bibliotecarios intentamos controlarlo.

Algunas reflexiones más:




© los humanistas y a los CCSS les interesan los resúmenes. A pesar de ello sus publicaciones son muy difíciles de resumir o clasificar. La 2.0 ha cambiado esto, pero, ¿quién filtra lo que vale de lo que no vale o es puramente anecdótico?

© No les interesan las bibliografías generales sino las Interdisciplinarias.© La búsqueda en las humanidades es mucho más compleja que en las otras ciencias.© No usan tesauro. Ellos se lo pierden

© acercan al catálogo de la biblioteca a un nivel diferente de especificidad que la del catalogador o la de la literatura.

© Los sistemas de información automatizados enriquecen los índices, ya que nos permiten la opción de ir de términos amplios a más específicos como nacionalidad, periodo, género, movimiento.

© Las humanidades, normalmente, requieren mayor espacio para almacenar y por mucho más tiempo. Alguien se hará cargo?

© Es necesario crear un mayor número de 'links' con la cantidad de bbdd's de que los humanistas han creado (especialitzadíssimes, la mayoría). En los últimos 15 años han aparecido grandes llevados especializados, pero presentan un problema: casi todos son anglosajones.

© Las normas para elaborar índice no son uniformes y existen diferencias entre el productor de la bbdd s y el 'software'.

© Los recursos electrónicos complementan no sustituyen a los impresos.

© Los recursos visuales tienen el reto de proveer calidad en las imágenes.

© Las necesidades de información de los humanistas no se podrán satisfacer únicamente por medios electrónicos (por ahora).

© Existe una necesidad por parte de los humanistas de leer el documento completo, y eso es más fácil cuando está impreso que cuando esta en línea. Cuestiones de educación?

© La autoridad del autor, la actualidad, la exactitud de la información, que son la naturaleza y los motivos del editor, deben ser vigilados.

© La automatización ha abierto grandes áreas en proyectos cooperativos y acceso a las colecciones especiales en las humanidades y en las ciencias sociales.

© El contenido de la información es lo que realmente importa.

Hábitos de investigación y de trabajo en CCSS y humanidades





© Los estudios se han elaborado, generalmente, entre docentes y no entre estudiantes, y se han enfocado más a los científicos© En segundo lugar los científicos sociales y en tercero a los humanistas.

© Trabajan de forma individual. Sin tienen contactos frecuentes entre colegas y esporádicas entrevistas con otros especialistas. Podemos hablar todavía de tradición oral 'científica'?

© No delegan las búsquedas bibliográficas.© Utilizan los bibliotecarios únicamente para el SOD (afirman los americanos)

© Usan libros y material retrospectivo. Inevitable, ¿verdad?

© [Quizá aún no] se encuentra totalmente automatiza (el fondo, se entiende). El patrimonio, siempre el patrimonio. No se acaba nunca?

© Confían en las bibliotecas, pero no hay ninguna relación de "dependencia". Nos lo contrario. Hablamos de algunas pruebas constatables ....

© Prefieren un uso exhaustivo de la biblioteca más cercana que el acceso a catálogos de otros centros.

© Consideran las bibliografías en línea difíciles de usar y costosas.© Hacen un uso frecuente de la búsqueda por palabra clave (casi excesivo). No es exclusivo de las humanidades, pero si masivo. No es frecuentes el uso de alertas informativas, ATOM o RSS.

© Fuerte desconocimiento de los recursos bibliográficos existentes en el mercado y en las bibliotecas cercanas. El ámbito de conocimiento es suscribe en su momento de una investigación puntual.

© Por el carácter multidimensional de las humanidades, la estructura no-Iinial del hipertexto es la más adecuada para la información humanística, no así la búsqueda en lógica Booleana.

© [Quizá porque los conceptos mentales y el vocabulario de los humanistas no tienen la misma claridad lógica de los científicos o para que los juicios filosóficos y estéticos y la metodología de la investigación humanística a parte de ser individualista y personal confía en la serendipia y el "CHISMORREO INFORMATICO "].

© Dependencia de los nombres propios, títulos y geográficos que se intensificará con la automatización.

© El diseño y acceso a los sistemas de índices y de recursos electrónicos

Las bibliotecas 'humanistas'


Se tiende a pensar que el nuestro contexto profesional las bibliotecas de humanidades son muchas más que las científicas y de alguna manera es cierto (piénsese por ejemplo, ¿qué son esencialmente las Bibliotecas nacionales?). 

De hecho la misma INTERDISCIPLINARIEDAD de las humanidades marca una de las particularidades de nuestras colecciones: LOS DOCUMENTOS No envejecen casi NUNCA. Alcanzar la diversidad de contenidos y de lenguas que exijan nuestros estudios es un hito no imposible sino casi exagerada y esto nos lleva a reforzar el SOD y los servicios de información bibliográfica para controlar al máximo la bibliografía que de cada una de las disciplinas principales y las auxiliares se genera. La cooperación bibliotecaria en este sentido nos ha quitado un gran peso de encima especialmente en cuanto al préstamo entre bibliotecas. 



Atención, he dicho controlar, no tener, no poseer. Caer en la idea de 'más es mejor' es un error histórico. Controlar más y perfilar más las necesidades es un acierto de futuro. Hablaremos.No hay que mencionar en cuenta otros problemas intrínsecos de nuestras colecciones: la dispersión de fondos ya mencionada, la dificultad que a menudo implica la catalogación y clasificación de un fondo tipológicamente diversificado, en muchas lenguas, de muchos géneros (a veces difíciles de reconocer), de muchos períodos (a menudo difíciles de acotar), autorías complejas o simplemente la dificultad que implica establecer LÍMITES CONCRETOS en cuanto al contenido entre las diferentes materias dado los vínculos conceptuales e históricos que hay entre todas ellas.Pero si tuviéramos que destacar un problema ser sobre los muchos que podríamos sugerir seguramente este sería el ESPACIO. 

Antes comentábamos que la poca o nula obsolescencia ("el fondo no envejece mucho") de nuestra colección y la escasa poda nos fuerza o nos debería forzar si las circunstancias lo permitieran disponer de espacios adecuados para mantener un porcentaje alto del fondo de libre acceso y unificado. Obviamente esta es nuestra eterna asignatura pendiente junto con la reconversión total del fondo de nuestras diferentes bibliotecas (el patrimonio, asignatura pendiente). Todo ello en unos años donde la idea del libre acceso, por poner un ejemplo, está digamos, pasada de moda. Y no es la única.Es el eterno ejemplo de la casa que se empieza por el techo: hacemos esta sesión porque estamos convencidos de que no debemos perder la carrera tecnológica que con respecto a los recursos informativos quiere decir aprender a reconocerlos, seleccionarlos, aprender a evaluar su capacidad informativa y finalmente venderlos, es decir, hacer marketing de nuestros recursos informativos (nuestros porque se mueven en nuestros ámbitos de conocimiento y nuestras porque en la medida que los dominamos integran en nuestras tareas diarias de una manera mucho más simple. 


De hecho alguien decía que la gran tarjeta de presentación de todo gestor de la información es el dominio real de sus recursos informativos. Todo ello sin olvidar la parte más complicada de estos discurso: no tenemos nuestros fondos control . lados (catalogados en el 100%) y por tanto no estamos en condiciones de hacer una valoración real de la colección. No recuerdo en qué artículo leído a propósito de este cursillo el autor decía que un usuario de estas bibliotecas emplea un mínimo de 26-30 documentos para investigación (más del 70% monografías). A pesar de todo sabemos que si un producto bibliográfico de pago ha dado el salto "cualitativo" en el soporte electrónico es mucho más requerido por el investigador (también aquellos que se 'utilizarían en papel). Son muchísimas las grandísimas bibliografías especializadas que tenemos en papel y pierden peso y "categoría informativa" por no poder desde nuestra red ser accesibles para todos. Por ejemplo: La Bibliographie del humanismo te la Renaissance, Islamic Studies, Historical Abstracts, RILA, New Testament Abstracts, Religion Abstracts, Bibliographie Linguistique, Communication Abstracts, Anne Philologique, etc, etc, etc. Obras caras y no acumulativas-excepto algunos casos-en papel. 


Es cierto, luchamos con dos cosas : el precio de cambio de suscripción y una reticencia a creer "realmente útiles" aquellos productos que en cualquier otro país son considerados básicos para la investigación documental.Otro caso de estudio es que no tenemos ni siquiera en papel y es no sólo básico sino que además completaría una de las partes más débiles de nuestras colecciones: las publicaciones periódicas. JSTOR, Project Muse o Literatura online, por poner algún ejemplo, suben muchos grados la capacidad informativa de nuestros centros y representan un enriquecimiento por referencistas de las bibliotecas (temáticos o no). Pero todavía no tenemos todos esos paquetes suscritos o suscritos completamente. Es cierto, 'más no es mejor', pero en el caso de las humanidades ayuda.



Otro producto que han llegado con cierto retraso a nuestro campsón las bases de datos que ya empiezan a incluir el texto completo del material referenciado (como MUSE o JSTOR para las revistas) Ciertamente a este nivel de relación información / precio inalcanzable individualmente sólo podemos trabajar con otros. Esto no nos saca de la obligación de conocer y reconocer nuestros productos documentales y de defenderlos, obviamente. Eh, y más que nunca hay que saber quién los tiene y qué abastecen.

En esta carrera no tenemos nada que perder. De hecho, ya hemos ganado mucho. No hemos perdido del todo el carro.



NOTA FINAL: Un apartado aparte que de hecho es el discurso de este curso son nuestras fuentes de información: ¿En qué estado las tenemos?, Están actualizados?, Las conocemos?, Hemos dado el salto realmente a la documentación electrónica? , como lo hemos hecho?. hablaremos

Humanidades S. XXI (Juan Gracia Armendáriz, 1998)

"A tenor del importante desarrollo experimentado por las fuentes especializadas en internet y del previsible incremento de las mismas en los próximos años, no resulta sencillo aventurar un cuadro de la situación de los recursos de información en unas áreas no siempre bien delimitadas, como son la filosofía, el arte, la historia o la literatura.

A pesar de ello sí es posible trazar algunas líneas maestras de las áreas de información que pueden hallarse en la Red. Corresponde, pues, al especialista en la información, en primer término, y al usuario, después, la tarea de pulsar la situación de los diferentes recursos disponibles en el área de su especialidad, valorarlas y facilitar el camino hacia ellas. En primer lugar, hay que destacar que no todas las disciplinas humanas se están desarrollando de igual modo. Cada ámbito del conocimiento está adoptando diferentes formas de presentar la información, según las características de su objeto de estudio"



23 años después habría que pensar qué ha cambiado. Esencialmente, todo y nada. lo veremos

El profesional de la información versus Humanidades y CCSS

Hay que redefinir con más claridad nuestra función. Malinconico nos define así:



“ (…) cazadores y recolectores de la era de la información [que] fueron lobos solitarios hasta encontrar la Red”.




Una situación que nos coloca en un proceso de intercambio permanente con nuestros compañeros, no sólo en cuanto a la información,  también en cuanto al conocimiento y manejo de las nuevas tecnologías para apoyar el avance científico.


Tengamos en cuenta que dice también este otro autor ya citado en la bibliografía, Michael Malinconico:



“ (…) Los bibliotecarios tendrán un reto administrativo que enfrentar en un futuro cercano. Tendrán que crear simultáneamente un nuevo orden, al mismo tiempo que desarmar el viejo, en forma ordenada. Necesitarán por un lado, proceder rápidamente para satisfacer las demandas de sus usuarios, y lo suficientemente despacio para asegurarse de que las partes esenciales de la infraestructura de información académica, no se desintegren, antes de diseñar el reemplazo adecuado”. “(…) En otros términos, las necesidades de información de los investigadores de las áreas de ciencias sociales y humanidades son diferentes a las que tienen los de las ciencias exactas; al igual que son distintas las necesidades de los profesores y estudiantes, que a su vez dependen de las áreas en que se desempeñen y del nivel en el que desarrollen sus actividades, ya sea bachillerato, licenciatura o posgrados. Y los servicios bibliotecarios deben abarcar y satisfacer las demandas de todos. Toda esta  comunidad tiene grados de desarrollo distintos y costumbres de localización de información diferentes; además, su interés y conocimiento en el uso de tecnologías electrónicas es diverso. Por ejemplo, algunos  investigadores y profesores prefieren las obras monográficas, en tanto que otros recurren con más frecuencia a las publicaciones periódicas, y otros más, como los físicos, utilizan colegios invisibles de información restringida que circula únicamente entre grupos selectos. Algunos optan por los documentos en formato electrónico y otros siguen utilizando preferentemente los documentos en papel.
Por otra parte, los usuarios de información en ciencias sociales y  humanidades prefieren la información en su propio idioma y de su país, en tanto que los de ciencias exactas consultan con mayor frecuencia información producida en los países económicamente poderosos, que por lo general es en inglés”.

Informar hoy (julio 2012)

Una reflexión inicial: Podríamos decir que en plena revolución tecnológica es indispensable efectuar un análisis retrospectivo del desarrollo de los recursos de información digital, para poder visualizar con más claridad las perspectivas futuras. Es más urgente en cuanto a las ciencias humanas pues, de alguna manera, los humanistas llevan un ritmo más lento en el proceso (comparativamente) y, paradójicamente, son ellos los que deben formular las propuestas para que las nuevas tecnologías cumplan con el objetivo esencial: beneficiar a la sociedad. Desde mi punto de vista, en tanto que los avances electrónicos no estén al servicio de la comunidad de usuarios potenciales, su razón de ser es objetable, simplemente porque el fin principal de toda ciencia es establecer un vínculo entre el progreso técnico y el desarrollo humano. Ahora bien, es imprescindible ubicar la utilidad de las nuevas tecnologías, es decir, es vital no adoptar cualquier tecnología (ni cualquier recurso informativo) sin analizar el grado de adecuación al contexto de nuestros usuarios y de sus necesidades.





Informamos EN LA BIBLIOTECA: OBJETIVOS



Es necesario que entendamos primero de todo el Servicio de información como el eje vertebrador de la biblioteca o, por utilizar una expresión ya utilizada: la carta de presentación de la propia biblioteca.QUÉ ES UN SERVICIO DE INFORMACIÓN. TIENE SENTIDO HOY EN DIA HABLAR DE SI?:
 
El SI (1) es toda ayuda prestada al usuario en la búsqueda individualizada de información (definición de la American Library Association, quizás ya un poco arcaica. Porque?, ¿Qué pensáis vosotros?).Es el responsable de posibilitar y facilitar el acceso a la información por parte de los usuarios y, no sólo los actuales, sino también los futuros (esto quiere decir, que nos obliga a ser previsores con las necesidades futuras).Debe estar organizado de forma que facilite un acceso fácil, comprensible y rápido a las fuentes de información existentes (estén en el soporte que estén).Todas las funciones del SI deben estar planificadas y organizadas con la idea final de facilitar las transferencias de información.Es evidente (y liga con todo el discurso de la renovación tecnológica y la sociedad de la información tanto de moda hace unos años) que estos factores multiplican y afectan a la organización de un SI moderno, pero el concepto de ayuda personalizada o individualizada los usuarios se mantiene de forma constante., o mejor aún, es el eje de buena parte de las experiencias notables de los últimos años. El elevado número de fuentes electrónicas, por ejemplo, ha incrementado la capacidad de recuperación de la información y, al mismo tiempo, los usuarios (siempre que dispongan de la infraestructura técnica necesaria) pueden acceder a una gran cantidad de recursos informativos en línea sin involucrar al bibliotecario en el proceso. Esto, que parece que nos facilita el trabajo, en realidad nos obliga aún más: no podemos desconocer un recurso que, siendo básicos, conocen nuestros lectores. Se debe entender este reto como una alternativa inmensa para agrandar nuestras posibilidades de formación de usuarios. Hay quien, en este contexto, da la extremaunción a la biblioteca tradicional. Exageran, pero son avisos.Tradicionalmente la asistencia que ofrecía el SI iba dirigida hacia sus propios recursos. En los últimos 20 años se ha incrementado la atención en el uso de recursos ajenos a la propia biblioteca, como bases de datos en línea u obras de referencia primarias y secundarias dirigidas a todo tipo de público, y, aún más alentador, gratuitas . Esto tiene mucho pros, pero también masas contras.LA INFORMACIÓN (más amiga calidad aliada?):
 El SI "proporciona respuestas a preguntas efectuadas por un usuario", sin limitar la respuesta por la complejidad de la demanda de información o el tiempo que necesitará dedicar bibliotecario en busca de una respuesta idónea (que dependerá de muchos factores) . Es decir, lo más usual pueden ser preguntas sobre el propio fondo (dependerá del entorno cultural de nuestros usuarios y del propio fondo de la biblioteca), pero para algunas preguntas habrá que dedicar tiempo y esfuerzos añadidos, implicando a menudo en la respuesta a otros colegas bibliotecarios oa especialistas que nos puedan echar una mano.El papel del SI, independientemente de su nivel, será el de proporcionar a sus usuarios un producto final en términos de INFORMACIÓN. Desde un simple dato, como un número de teléfono o una dirección, hasta el seguimiento de unos datos bibliográficas concretas, a la identificación y suministro de documentos, o la elaboración de perfiles de usuarios con necesidades específicas de información: TODA INFORMACIÓN ES VÁLIDA Y HAY QUE ESTEMOS PREPARADOS PARA RESOLVERÁ-LA.plantear proyectos cooperativos que faciliten la tarea referencista en la biblioteca. El SI forma el usuario en las tareas de localización de información y en las herramientas necesarias (RECURSOS DE INFORMACIÓN: obras de referencia, catálogos, bases de datos, manuales .. .). Hay que dar a entender al usuario de qué manera está organizada nuestra biblioteca y cómo y cuándo le pueden ayudar a los bibliotecarios.La formación ha de abastecer: desde la explicación e instrucción en el uso de las herramientas bibliográficas más corrientes, es decir, el propio catálogo en línea de la Red, bases de datos, obras de referencia básicas, etc, y , con una asistencia más específica, llegar a que el usuario sea capaz, por sí mismo, de identificar las fuentes más idóneas para conseguir una información concreta.ORIENTAR también es formar o instruir, pero orientamos desde el mostrador de la biblioteca para asesorar no para enseñar (enseñamos cuando formen).


Los requisitos que figuran abajo son un poco desordenadas, pero mi hipótesis es que para proporcionar una buena referencia de las humanidades, un bibliotecario debe tener:

      * El conocimiento de la organización de la información en las humanidades diferentes
      * Familiaridad con las herramientas de referencia esencial y los índices
      * Conocimiento básico de la comunicación académica en las humanidades
      * El conocimiento de los expertos en formas diferentes fuentes enfoque disciplinas o uso de información
      * Algunos de los conocimientos de las humanidades digitales
      * La capacidad para orientar los proyectos de investigación, no sólo responder a las preguntas
      * Una comprensión conceptual de los proyectos de investigación en las humanidades
      * La capacidad de leer y entender los libros académicos y artículos en las humanidades







[1] A partir de este momento lo llamaremos SI.