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lunes, 2 de julio de 2012

Quien manda a quien en el mundo de la información?


Extracto de:'Bibliotecas: ¿amenazadas por la Internet?', en Nuevas Tecnologías by Bit31

Como lo pueden indicar la mayor parte de bibliotecarios, la Internet no tiene que reemplazar las actividades fuera de línea una a una, como si fuera un juego con suma cero. Tanto las actividades en línea y fuera de línea pueden complementarse y por consecuencia ampliar las ventajas para todos.
El estudio Pew descubrió que 62% de los norteamericanos entre 18 y 30 años de edad, son asiduos visitantes a las bibliotecas, pero el porcentaje baja pronunciadamente a la edad de 50 y todavía más, en un 32%, entre aquellos con 72 años o más. El uso de bibliotecas es el más alto entre los jóvenes que tienen acceso a Internet desde el hogar. Sólo hace algunos años se decía que el acceso a Internet desde el hogar significaría la muerte de la biblioteca pública.

Bibliotecas amplían el conocimiento


Leigh Estabrook, profesor jubilado en ciencias y sociología de la Universidad de Illinois, aseguró que los adultos jóvenes acostumbrados a encontrar información en línea "sienten grandes ansias por saber más y se percatan que deben acudir a las bibliotecas para satisfacer ese deseo".
Debe reconocerse que las bibliotecas son únicas para ofrecer información bien organizada, acceso directo a personas con gran dominio de la Internet y cuentan con gran colorido intelectual en una cultura nihilista cada vez más insípida, puntualizó Estabrook.

Superan los libros digitales a la impresión tradicional
Cuatro años después, la Asociación de Editores Norteamericanos (AAP, por su sigla en inglés), reveló que las cifras de ventas correspondientes a febrero de 2011 eran contundentes. Los libros digitales (e-books) habían superado a la impresión de libros tradicionales en todas sus categorías.
El incremento registrado correspondía a 116% a nivel anual, pero dicho crecimiento se había elevado en febrero todavía más, es decir, un 202.3% más en comparación con febrero de 2010. En las palabras de Tom Allen, director de la asociación de editores, para dar un toque positivo a este incremento, aseguró: “la gente ama más los libros ahora”.

Relación simbiótica entre bibliotecas y la Internet

Además, el formato de un libro tradicional tiene un costo de 25 dólares, mientras que el digital asciende a solo 10 dólares, lo que significa que el sector de libros tiene que vender una cantidad mucho mayor de libros digitales para compensar la diferencia.
Por último, debe aceptarse que la biblioteca tiene todavía mucho que enseñarnos acerca de cómo prosperar en esta nueva era digital editorial. Las instituciones tradicionales y la Internet pueden aprovechar una relación simbiótica para fortalecerse y ser más importantes que nunca.

Hábitos de investigación y de trabajo en CCSS y humanidades





© Los estudios se han elaborado, generalmente, entre docentes y no entre estudiantes, y se han enfocado más a los científicos© En segundo lugar los científicos sociales y en tercero a los humanistas.

© Trabajan de forma individual. Sin tienen contactos frecuentes entre colegas y esporádicas entrevistas con otros especialistas. Podemos hablar todavía de tradición oral 'científica'?

© No delegan las búsquedas bibliográficas.© Utilizan los bibliotecarios únicamente para el SOD (afirman los americanos)

© Usan libros y material retrospectivo. Inevitable, ¿verdad?

© [Quizá aún no] se encuentra totalmente automatiza (el fondo, se entiende). El patrimonio, siempre el patrimonio. No se acaba nunca?

© Confían en las bibliotecas, pero no hay ninguna relación de "dependencia". Nos lo contrario. Hablamos de algunas pruebas constatables ....

© Prefieren un uso exhaustivo de la biblioteca más cercana que el acceso a catálogos de otros centros.

© Consideran las bibliografías en línea difíciles de usar y costosas.© Hacen un uso frecuente de la búsqueda por palabra clave (casi excesivo). No es exclusivo de las humanidades, pero si masivo. No es frecuentes el uso de alertas informativas, ATOM o RSS.

© Fuerte desconocimiento de los recursos bibliográficos existentes en el mercado y en las bibliotecas cercanas. El ámbito de conocimiento es suscribe en su momento de una investigación puntual.

© Por el carácter multidimensional de las humanidades, la estructura no-Iinial del hipertexto es la más adecuada para la información humanística, no así la búsqueda en lógica Booleana.

© [Quizá porque los conceptos mentales y el vocabulario de los humanistas no tienen la misma claridad lógica de los científicos o para que los juicios filosóficos y estéticos y la metodología de la investigación humanística a parte de ser individualista y personal confía en la serendipia y el "CHISMORREO INFORMATICO "].

© Dependencia de los nombres propios, títulos y geográficos que se intensificará con la automatización.

© El diseño y acceso a los sistemas de índices y de recursos electrónicos

Verdadero o falso?

Todas estas observaciones que se hacen a continuación pretenden abrir un debate sobre nuestra tarea dentro del contexto de las ciencias humanas y no son, ni muchos más, ninguna aportación seria al estudio de la biblioteconomía y la documentación en este campo concreto:



Documentación, Humanidades y Ciencias Sociales?: 
Hay conflicto?




Es muy probable que leyendo ese texto de Borges con el que empezábamos este curso más de uno o quizás todos vosotros hayáis pensado que en Borges alguna vez se había paseado por alguna de nuestras bibliotecas (aquellas que trabajan con todas las materias que intengren en nuestro ámbito cultural, las Humanidades). Es posible. De alguna manera, este "deber" intrínseco PATRIMONIAL que arrastran estas bibliotecas generan en el profesional que trabaja un sentimiento de desmesura informativa, por decirlo de alguna manera, como si nunca se acabaran como si fueran la parte más grande de la memoria histórica (en cualquier soporte) de la humanidad. Y de hecho es así. Esto es un lujo, pero conlleva algunos problemas ligados con el espacio, la creación de nuevos soportes de almacenamiento, de actualización de un fondo que se actualiza constantemente desde el inicio de la escritura (nuestros libros no sustituyen a los publicados anteriormente), etc.Curiosamente estamos obligados por mucho tiempo en ser bibliotecas HÍBRIDAS, es decir: está claro que hemos dado el salto a las nuevas tecnologías, pero nadie se atrevería a sustituir radicalmente el papel por otro soporte. Es imposible.Permítanos otro comentario que seguramente todos constatamos: en esta sociedad moderna en la que vivimos hay un evidente conflicto entre la tecnología y las ciencias puras y exactas por un lado y las humanidades por otro. El conflicto es más evidente cuando se habla de dinero hasta el punto que no pocas personas en ambiente intelectual (no de Letras precisamente) consideran las Humanidades globalmente como un LUJO. Y de hecho aseguraría que este conflicto se vive claramente en nuestras universidades y por extensión a los bibliotecarios que trabajamos en este ámbito concreto.Y a pesar de todo ello el proceso globalizador se ha extendido también entre nosotros abocándonos también a la supuesta revolución tecnológica (mucho más lenta entre nosotros, mediterráneos, que entre el anglosajones y entre los que trabajamos con las humanidades en comparación con los que trabajan con otras ciencias y por su servicio tienen incluso la opción de obtener beneficios por servicios tradicionales como LAS ALERTAS INFORMATIVAS o el SOD.




Si la información es poder, las bibliotecas humanísticas y de CCSS cargan ellas solas con los 80% de todo ese poder. Pero es necesario que no olvide una cosa: también para nosotros la información es un medio no el fin en sí mismo. Toda la revolución tecnológica de los últimos 20 años nos ha llevado muchísimo beneficios y quizás el primero de todos, el más elemental: podemos mostrar la capacidad informativa de nuestros fondos, diversos y riquísimos, todo aquel que quiera consultar nuestro catálogo. Se generan nuevos recursos para apoyar la investigación: ¿los tenemos?, Pero muy especialmente: ¿los conocemos?. Es demasiado fácil acabar creyendo que el gran número de monografías que forman el patrimonio de todas nuestras bibliotecas EXCUSA el conocimiento de otros recursos que completarían la capacidad de COMUNICACIÓN de la biblioteca con los usuarios. Y quien tiene que evaluar, seleccionar, conocer y difundir estos recursos es el profesional que trabaja en estos centros: somos nosotros. De alguna manera el documentalista debe estar siempre por encima del investigador en cuanto a los recursos referencial y / o documentales (tanto si lo tenemos como si no los tenemos). Pero eso requiere muchas habilidades que yo resumiría en una: LA CURIOSIDAD.



"Por lo tanto, Quienes de una u otra forma estamos involucrados en los Servicios de información debemos plantearnos una serie de cuestiones en torno al uso de las Fuentes de información electrónica como respaldo a la investigación; pues si bien se cierto, como lo plantea Ramiro Lafuente, que las facilidad brindadas por las nuevas tecnologías de la información y telecomunicaciones para la reproducción y difusión de documentos aceleran a la circulacion de éstos, y contribuyen a crear una infraestructura de publicación paralela a la de la industria editorial, dando lugar a la construcción de esquemas de comercialización de tecnologías y conocimientos, bajo la idea global de venta de información, fenómeno que diversos autores califican como industria de la información ".



Mucha razón tiene la autora de este párrafo, pero también es verdad que el uso de fuentes electrónicas se ha generalizado de tal manera que si no hace muchos años nos teníamos que quejar de la falta de recursos específicos para nuestras especialidades o para las Humanidades y las ciencias sociales en general, hoy en día el problema es cómo debemos hacerlo para dar NOSOTROS TAMBIÉN este salto cualitativo a los recursos de información (sobre todo textos electrónicos y bases de datos bibliográficas) sin tener que excusarse continuamente la necesidad real de estos recursos. ¿Podemos generar algun recursos para mejorar nuestra aportación a el gran mundo de la documentación?: fondos locales univesitarios, bibliografia local y/o nacional, bibliografías de estudios particulares sobre algún aspecto concreto de la cultura salvadoreña, etc. Bueno es pensarlo.


No olvide lo que a título personal comentaba hace un rato: si las humanidades y las CCSS pueden ser un lujo para muchos, los recursos documentales pueden ser ya un capricho bibliográfico que a menudo no se puede ni siquiera defender argumentando necesidades de investigación (no de docencia , claro). Pero debemos argumentarlo.


Usuarios, clientes y amigos

Las Humanidades y las CCSS tienen los usuarios que se merecen?



El papel de las tecnologías en la vida profesional de los bibliotecarios abarca todas las tareas. Como bibliotecarios nos tenemos que ocupar de los soportes técnicos requeridos, del desarrollo del equipamiento, los recursos que se dispondrán. También atender a los sistemas que se estropean o que fallan y de asumir las peticiones y las quejas de los usuarios. Debemos tratar continuamente con la demanda de más y mejor tecnología y quizás no nos damos cuenta que no todos los usuarios tienen el mismo sentimiento o la misma actitud hacia la tecnología (por no hablar de los propios profesionales de la información) que nuestros clientes más exigentes (no muchos). 

Cuando vemos las reticencias de algunos usuarios existe el peligro que arrinconarlos como si fuésemos el sector reaccionario del progreso en las bibliotecas. En este tipo de situación es importante conocer y comprender todos los grupos de usuarios. El hecho de que sea en nuestro caso académicos no significa que utilicen la tecnología de la misma manera o que tengan las mismas necesidades. Es fácil concentrarse en los grupos más "ACTIVOS" de usuarios que tienden a ser los estudiantes más jóvenes y los científicos. Los dos grupos son los que se encuentran más cómodos con la tecnología. Necesitamos examinar de cerca otros grupos para comprender sus necesidades y asegurarnos de que las satisfacemos.






Este curso querría ser una plataforma para intentar entre todos reconocer estas tecnologías y sus recursos y abrir un diálogo entre todos nosotros.Las Facultades de Humanidades a menudo son concebidas como anti-tecnológicas aunque algunas de ellas están implicadas en proyectos tecnológicos innovadores (la prueba son algunos de los recursos que veremos durante estas horas). A menudo no esconden su escepticismo tecnológico y una diferencia respecto a lo que todos nosotros (los bibliotecarios) sentimos diariamente tanto de sus colegas como de algunos usuarios tecnoadictos. Mientras que los científicos han sido muy estudiados en relación a sus usos de la tecnología bibliotecaria, los humanistas han sido ampliamente ignorados o se les ha agrupardo en científicos sociales y otros. Dada su mezcla de implicación tecnológica con proyectos interesantes y su escepticismo son un grupo potencialmente interesante para que los estudiamos. Algunos de los artículos que recogemos al final hacen precisamente eso que nosotros no podemos hacer o no hemos hecho todavía: estudiar la tipología de sus usuarios para entender y proyectar mejor su trabajo.

Aquí tenéis algunos ejemplos extraidos de consultas a referencistas. Se trata de usuarios que expresan su perplejidad ante una búsqueda realizada en internet:

El mayor problema es saber qué buscas. 

Cuesta horas y al final no sabes si lo que has encontrado es realmente lo que buscabas. Les ha pasado alguna vez?

En la biblioteca puedes pedir un determinado libro, artículo o acta, pero como me lo hago con el sitio web ese que estoy consultando?

A menudo me salgo del 'camino bueno' porque cualquier otra información que encuentro me distrae o me atrae más
Es como buscar una aguja en un pajar
Está aún muy desordenada la red, ¿verdad?¿Quién está obligado a poner orden? La palabra sería orden o gestión?
Está mal concebida o soy yo que lo entiendo mal?
No diferencio que es libre de que es de pago. 
Es de 'fiar' ese recurso?
Es segura?



Howard Rheingold lo plantea y lo resume en estos términos:

"(...) El problema de la era de la información, especialmente para los estudiantes y los Trabajadores del conocimiento, que se pasan todo el tiempo inmersos en el flujo de la información, se que hay DEMASIADO información disponible y pocos filtros efectivos para tamizar los datos clave que son útiles e interesantes para nosotros como individuos ".

Informar hoy (julio 2012)

Una reflexión inicial: Podríamos decir que en plena revolución tecnológica es indispensable efectuar un análisis retrospectivo del desarrollo de los recursos de información digital, para poder visualizar con más claridad las perspectivas futuras. Es más urgente en cuanto a las ciencias humanas pues, de alguna manera, los humanistas llevan un ritmo más lento en el proceso (comparativamente) y, paradójicamente, son ellos los que deben formular las propuestas para que las nuevas tecnologías cumplan con el objetivo esencial: beneficiar a la sociedad. Desde mi punto de vista, en tanto que los avances electrónicos no estén al servicio de la comunidad de usuarios potenciales, su razón de ser es objetable, simplemente porque el fin principal de toda ciencia es establecer un vínculo entre el progreso técnico y el desarrollo humano. Ahora bien, es imprescindible ubicar la utilidad de las nuevas tecnologías, es decir, es vital no adoptar cualquier tecnología (ni cualquier recurso informativo) sin analizar el grado de adecuación al contexto de nuestros usuarios y de sus necesidades.





Informamos EN LA BIBLIOTECA: OBJETIVOS



Es necesario que entendamos primero de todo el Servicio de información como el eje vertebrador de la biblioteca o, por utilizar una expresión ya utilizada: la carta de presentación de la propia biblioteca.QUÉ ES UN SERVICIO DE INFORMACIÓN. TIENE SENTIDO HOY EN DIA HABLAR DE SI?:
 
El SI (1) es toda ayuda prestada al usuario en la búsqueda individualizada de información (definición de la American Library Association, quizás ya un poco arcaica. Porque?, ¿Qué pensáis vosotros?).Es el responsable de posibilitar y facilitar el acceso a la información por parte de los usuarios y, no sólo los actuales, sino también los futuros (esto quiere decir, que nos obliga a ser previsores con las necesidades futuras).Debe estar organizado de forma que facilite un acceso fácil, comprensible y rápido a las fuentes de información existentes (estén en el soporte que estén).Todas las funciones del SI deben estar planificadas y organizadas con la idea final de facilitar las transferencias de información.Es evidente (y liga con todo el discurso de la renovación tecnológica y la sociedad de la información tanto de moda hace unos años) que estos factores multiplican y afectan a la organización de un SI moderno, pero el concepto de ayuda personalizada o individualizada los usuarios se mantiene de forma constante., o mejor aún, es el eje de buena parte de las experiencias notables de los últimos años. El elevado número de fuentes electrónicas, por ejemplo, ha incrementado la capacidad de recuperación de la información y, al mismo tiempo, los usuarios (siempre que dispongan de la infraestructura técnica necesaria) pueden acceder a una gran cantidad de recursos informativos en línea sin involucrar al bibliotecario en el proceso. Esto, que parece que nos facilita el trabajo, en realidad nos obliga aún más: no podemos desconocer un recurso que, siendo básicos, conocen nuestros lectores. Se debe entender este reto como una alternativa inmensa para agrandar nuestras posibilidades de formación de usuarios. Hay quien, en este contexto, da la extremaunción a la biblioteca tradicional. Exageran, pero son avisos.Tradicionalmente la asistencia que ofrecía el SI iba dirigida hacia sus propios recursos. En los últimos 20 años se ha incrementado la atención en el uso de recursos ajenos a la propia biblioteca, como bases de datos en línea u obras de referencia primarias y secundarias dirigidas a todo tipo de público, y, aún más alentador, gratuitas . Esto tiene mucho pros, pero también masas contras.LA INFORMACIÓN (más amiga calidad aliada?):
 El SI "proporciona respuestas a preguntas efectuadas por un usuario", sin limitar la respuesta por la complejidad de la demanda de información o el tiempo que necesitará dedicar bibliotecario en busca de una respuesta idónea (que dependerá de muchos factores) . Es decir, lo más usual pueden ser preguntas sobre el propio fondo (dependerá del entorno cultural de nuestros usuarios y del propio fondo de la biblioteca), pero para algunas preguntas habrá que dedicar tiempo y esfuerzos añadidos, implicando a menudo en la respuesta a otros colegas bibliotecarios oa especialistas que nos puedan echar una mano.El papel del SI, independientemente de su nivel, será el de proporcionar a sus usuarios un producto final en términos de INFORMACIÓN. Desde un simple dato, como un número de teléfono o una dirección, hasta el seguimiento de unos datos bibliográficas concretas, a la identificación y suministro de documentos, o la elaboración de perfiles de usuarios con necesidades específicas de información: TODA INFORMACIÓN ES VÁLIDA Y HAY QUE ESTEMOS PREPARADOS PARA RESOLVERÁ-LA.plantear proyectos cooperativos que faciliten la tarea referencista en la biblioteca. El SI forma el usuario en las tareas de localización de información y en las herramientas necesarias (RECURSOS DE INFORMACIÓN: obras de referencia, catálogos, bases de datos, manuales .. .). Hay que dar a entender al usuario de qué manera está organizada nuestra biblioteca y cómo y cuándo le pueden ayudar a los bibliotecarios.La formación ha de abastecer: desde la explicación e instrucción en el uso de las herramientas bibliográficas más corrientes, es decir, el propio catálogo en línea de la Red, bases de datos, obras de referencia básicas, etc, y , con una asistencia más específica, llegar a que el usuario sea capaz, por sí mismo, de identificar las fuentes más idóneas para conseguir una información concreta.ORIENTAR también es formar o instruir, pero orientamos desde el mostrador de la biblioteca para asesorar no para enseñar (enseñamos cuando formen).


Los requisitos que figuran abajo son un poco desordenadas, pero mi hipótesis es que para proporcionar una buena referencia de las humanidades, un bibliotecario debe tener:

      * El conocimiento de la organización de la información en las humanidades diferentes
      * Familiaridad con las herramientas de referencia esencial y los índices
      * Conocimiento básico de la comunicación académica en las humanidades
      * El conocimiento de los expertos en formas diferentes fuentes enfoque disciplinas o uso de información
      * Algunos de los conocimientos de las humanidades digitales
      * La capacidad para orientar los proyectos de investigación, no sólo responder a las preguntas
      * Una comprensión conceptual de los proyectos de investigación en las humanidades
      * La capacidad de leer y entender los libros académicos y artículos en las humanidades







[1] A partir de este momento lo llamaremos SI.




Problemas y soluciones?


Muchos problemas, pero el diálogo está más abierto que nunca:



  1. Precios
  2. Saturación de acceso (aún hoy)
  3. Exceso de información y de recursos (no hablo, en ningún caso, de los generales y / o referenciales sino más bien de los especializados)
  4. Cambio del rol de la biblioteca?
  5. Necesidades de adaptación tecnológica continúa
  6. Concentración del mercado de la edición electrónica de calidad.
  7. El bibliotecario temático que hace de árbitro (cada día) para mantenerse al día en este maremágnum informativo.





Finalmente, el dicho de que se ha hecho aún más famosa y sonora de "la información al saber (y el poder)" resto clara en cuanto que la información aumenta la calidad de vida y la ordenación y sistematización de esta facilita la participación ciudadana. Cabe deducir, pues, que la difusión de la información es un deber público y una obligación (muy normalizada) para este oficio nuestro. Una obligación y un reto en cuanto a que formamos usuarios, que les informan pero sin olvidar nunca el ocio. Y hay también replantear el mundo de las bibliotecas, romper muros y barreras (algo parecido a una biblioteca no presencial ... el bibliotecario puede responder desde un mostrador virtual y dar acceso a toda la información propia o accesible por internet desde la red. es un reto atractivo para todo el mundo que tiene en el servicio al público la herramienta de trabajo: la tecnología amplía nuestra capacidad de conexión global y nuestra capacidad de sistematizar (ordenar) y almacenar recursos y finalmente recuperarlos.