lunes, 2 de julio de 2012

Las bibliotecas 'humanistas'


Se tiende a pensar que el nuestro contexto profesional las bibliotecas de humanidades son muchas más que las científicas y de alguna manera es cierto (piénsese por ejemplo, ¿qué son esencialmente las Bibliotecas nacionales?). 

De hecho la misma INTERDISCIPLINARIEDAD de las humanidades marca una de las particularidades de nuestras colecciones: LOS DOCUMENTOS No envejecen casi NUNCA. Alcanzar la diversidad de contenidos y de lenguas que exijan nuestros estudios es un hito no imposible sino casi exagerada y esto nos lleva a reforzar el SOD y los servicios de información bibliográfica para controlar al máximo la bibliografía que de cada una de las disciplinas principales y las auxiliares se genera. La cooperación bibliotecaria en este sentido nos ha quitado un gran peso de encima especialmente en cuanto al préstamo entre bibliotecas. 



Atención, he dicho controlar, no tener, no poseer. Caer en la idea de 'más es mejor' es un error histórico. Controlar más y perfilar más las necesidades es un acierto de futuro. Hablaremos.No hay que mencionar en cuenta otros problemas intrínsecos de nuestras colecciones: la dispersión de fondos ya mencionada, la dificultad que a menudo implica la catalogación y clasificación de un fondo tipológicamente diversificado, en muchas lenguas, de muchos géneros (a veces difíciles de reconocer), de muchos períodos (a menudo difíciles de acotar), autorías complejas o simplemente la dificultad que implica establecer LÍMITES CONCRETOS en cuanto al contenido entre las diferentes materias dado los vínculos conceptuales e históricos que hay entre todas ellas.Pero si tuviéramos que destacar un problema ser sobre los muchos que podríamos sugerir seguramente este sería el ESPACIO. 

Antes comentábamos que la poca o nula obsolescencia ("el fondo no envejece mucho") de nuestra colección y la escasa poda nos fuerza o nos debería forzar si las circunstancias lo permitieran disponer de espacios adecuados para mantener un porcentaje alto del fondo de libre acceso y unificado. Obviamente esta es nuestra eterna asignatura pendiente junto con la reconversión total del fondo de nuestras diferentes bibliotecas (el patrimonio, asignatura pendiente). Todo ello en unos años donde la idea del libre acceso, por poner un ejemplo, está digamos, pasada de moda. Y no es la única.Es el eterno ejemplo de la casa que se empieza por el techo: hacemos esta sesión porque estamos convencidos de que no debemos perder la carrera tecnológica que con respecto a los recursos informativos quiere decir aprender a reconocerlos, seleccionarlos, aprender a evaluar su capacidad informativa y finalmente venderlos, es decir, hacer marketing de nuestros recursos informativos (nuestros porque se mueven en nuestros ámbitos de conocimiento y nuestras porque en la medida que los dominamos integran en nuestras tareas diarias de una manera mucho más simple. 


De hecho alguien decía que la gran tarjeta de presentación de todo gestor de la información es el dominio real de sus recursos informativos. Todo ello sin olvidar la parte más complicada de estos discurso: no tenemos nuestros fondos control . lados (catalogados en el 100%) y por tanto no estamos en condiciones de hacer una valoración real de la colección. No recuerdo en qué artículo leído a propósito de este cursillo el autor decía que un usuario de estas bibliotecas emplea un mínimo de 26-30 documentos para investigación (más del 70% monografías). A pesar de todo sabemos que si un producto bibliográfico de pago ha dado el salto "cualitativo" en el soporte electrónico es mucho más requerido por el investigador (también aquellos que se 'utilizarían en papel). Son muchísimas las grandísimas bibliografías especializadas que tenemos en papel y pierden peso y "categoría informativa" por no poder desde nuestra red ser accesibles para todos. Por ejemplo: La Bibliographie del humanismo te la Renaissance, Islamic Studies, Historical Abstracts, RILA, New Testament Abstracts, Religion Abstracts, Bibliographie Linguistique, Communication Abstracts, Anne Philologique, etc, etc, etc. Obras caras y no acumulativas-excepto algunos casos-en papel. 


Es cierto, luchamos con dos cosas : el precio de cambio de suscripción y una reticencia a creer "realmente útiles" aquellos productos que en cualquier otro país son considerados básicos para la investigación documental.Otro caso de estudio es que no tenemos ni siquiera en papel y es no sólo básico sino que además completaría una de las partes más débiles de nuestras colecciones: las publicaciones periódicas. JSTOR, Project Muse o Literatura online, por poner algún ejemplo, suben muchos grados la capacidad informativa de nuestros centros y representan un enriquecimiento por referencistas de las bibliotecas (temáticos o no). Pero todavía no tenemos todos esos paquetes suscritos o suscritos completamente. Es cierto, 'más no es mejor', pero en el caso de las humanidades ayuda.



Otro producto que han llegado con cierto retraso a nuestro campsón las bases de datos que ya empiezan a incluir el texto completo del material referenciado (como MUSE o JSTOR para las revistas) Ciertamente a este nivel de relación información / precio inalcanzable individualmente sólo podemos trabajar con otros. Esto no nos saca de la obligación de conocer y reconocer nuestros productos documentales y de defenderlos, obviamente. Eh, y más que nunca hay que saber quién los tiene y qué abastecen.

En esta carrera no tenemos nada que perder. De hecho, ya hemos ganado mucho. No hemos perdido del todo el carro.



NOTA FINAL: Un apartado aparte que de hecho es el discurso de este curso son nuestras fuentes de información: ¿En qué estado las tenemos?, Están actualizados?, Las conocemos?, Hemos dado el salto realmente a la documentación electrónica? , como lo hemos hecho?. hablaremos

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